Destacar y diferenciarse del resto es la clave para poder convertir tu música en tu negocio.
Es necesario definir tu propuesta de valor.
El público ya no es un ente abstracto.
Ahora habla, piensa, opina y recomienda.
No hay nada más gratificante que poder vivir de tu talento y de tu arte.
Para ello, en primer lugar, tu música tiene que ser merecedora de la atención del público.
Hoy día hay muchos artistas y propuestas que tienen que convivir en el mismo espacio.
Una vez definida la propuesta de valor, es necesario contar con una estrategia que permita crear acciones orientadas en la dirección adecuada, así como crear un mecanismo de control para dichas acciones.
Una estrategia sólida permite generar nuevas oportunidades para el proyecto.
¿Quién es tu público?¿dónde está?¿cómo se divierte?¿cómo se comunica?¿por qué le gusta tu música?.
Son preguntas a las que hay que dar respuesta.
Habla con él, pero asegúrate de tener algo interesante que decirle.
¿Qué puedes vender?¿cómo hacerlo?¿reinvertir?.
Nada mejor que crear un plan de negocio, adaptado a la dimensión de tu proyecto, y que permita controlar que tu negocio es viable y sostenible.